Dispossessed

Go and have your own experiences with your own people. I-I’ll be right here. I’m a human. I’m not a dog. And-and you’re a Jack Russell and that’s a breed. Your personality was created by this guy John Russell, who was a hunting enthusiast in the 1800’s, and he bred your ancestors for their stamina and their courage for the hunt. You think you’re you and you want to chase the foxes, but… other people planted that in you years ago, and now, somewhat arbitrarily, you’re considered very cute by us humans, and we keep breeding you not to… not to chase foxes, but to be cute, and we put you in television shows, and movies, and… and you’re chasing tennis balls because they’re as close to a fox as you’re gonna get.

– Beginners, 2010

Yuriy pasea a su perro por los andenes del tren. Sus lentes están sucios y no le permiten ver bien, pero no puede coordinarse para limpiarlos entre la correa tensa en una mano y las bolsas del supermercado en la otra. Compró manzanas verdes para su esposa e ingredientes para preparar picadillo. En su camino de regreso a casa se encuentra cara a cara con una versión más joven de sí mismo, pero no la reconoce. Desde un cuerpo ajeno al suyo resulta imposible determinar si esto es porque no quiere o porque pequeñas y molestas gotas de lluvia no se lo permiten. Qué días eran esos en donde no había nada mejor que una tarde de lluvia suave. Qué días ya olvidados en los que no creería posible que las nubes empeoraran su panorama. Pero todo cambia con los años, los huesos duelen más que el alma y el espíritu se torna irreconocible e insoportable. Así, claro que es difícil ser un entusiasta de los climas fríos.
Agotado, intenta controlar la correa sin lastimar el cuello de su mascota, se le ocurre que sería adecuado comprar algún tipo de arnés que cause menos daño sin tener que pensar en la disciplina. A pesar de lo que otros pudieran pensar, nunca le gustó ser quien la impusiera al objeto de su afecto. Tal vez lo compre la semana próxima, cuando sus hijos estén de visita en casa.
El viento parece tener un súbito ataque de rabia y Yuriy siente cómo inhala la incertidumbre del aire, siente cómo no puede ser filtrada en sus fosas nasales y se abre paso hacia los capilares. “Mismatch”, piensa, y se le escapa una sonrisa. Pero pronto su sonrisa se convierte en la mueca de un grito ahogado. Yuriy suelta la correa y frunce el ceño con terror, jamás ha visto algo como esto. Sus ojos tienen una expresión que no había sido necesaria en más de setenta años. Intensas luces azules y amarillas se reflejan en los lentes sucios, los gritos del público involuntario se escuchan lejanos, de su garganta no sale sino un quejido apenas audible. Los ladridos de su perro lo regresan a la realidad en un par de segundos. Yuriy deja caer las bolsas y corre hacia él. Tras alcanzarlo, lo abraza fuertemente como protegiéndolo del espectáculo más macabro al que ha asistido, pero en realidad sólo intenta consolarse a sí mismo. ¡Qué olor maldito se le acaba de impregnar en la memoria! ¿Por qué las ganas de preparar picadillo esta noche? ¿Por qué no hacerlo ayer o mañana? ¿Por qué caminar por el anden de esos vagones de quien nunca fue pasajero? ¿Por qué no tomar un taxi? ¿Por qué no esperar a que sus hijos estuvieran en casa para comprar todo junto con el arnés? Yuriy tiene los ojos cerrados, los aprieta fuertemente mientras hunde su rostro en la única criatura que en este momento puede brindarle calma. Reanuda su camino intentando olvidar lo que acaba de ver, sin embargo, alcanza a escuchar cómo los gritos se apagan de pronto, dejando sólo uno que otro llanto desconsolado e impotente, hasta que, al fin, el cuerpo inerte de quien acaba de rendirse es liberado por los cables eléctricos y cae sobre la grava y los rieles.

-…¡Pero por favor rápido! ¡Envíen ayuda! ¡Una ambulancia!
-…
-No lo sé, no se mueve, no sé si acercarme.
-…
-¡Ya le dije que no puedo verle el rostro!
-…
-Ajá, parece que es un hombre, está boca abajo, lleva un abrigo verde, zapatos negros y…
-…
-Está bien pero dense prisa, por favor.
-…
-Sí, aquí sigo. Es en el andén número…

Yuriy no escucha el resto ni se detiene para enterarse del desenlace. Deduce, si a caso, que la incertidumbre del aire no era sino la Muerte. Qué bastardo el destino, no le había temido hasta ahora. Ahora, que cada día lo persigue más de cerca.

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3 years, 2 months, 14 days and 16 hours

El cielo que cubre a Yuriy no es de Juliette para ver. La lluvia, los relámpagos y las estrellas son distintos a los suyos. Ninguno es de sus ojos, no lo serán nunca, pero a Juliette no le hacen falta porque lleva fuego por dentro que es sólo de ella; está calentándole el alma y consumiéndole las nostalgias. Una por una las convierte en cenizas; y sucederá que una noche con un cielo propio y estrellas más brillantes, no habrá más nada, sólo cenizas, suficientes cenizas: Juliette volverá a ser fénix.

Insyriated

ausencias inexcusables

solamente acompañada

a ratos de mi firmeza

y siempre de mi esperanza

– E. Seligson

The hidden tears with which we claim self-control

The silence caused by an unintentional brainstorm

The irony of the hate towards those who are just trying to protect us

The disturbing and constant wondering of whys and hows

The nearly lost humanity of our thoughts.

The hope,

The bittersweet hope that comes with the night and is taken away by the dawn.

Where do you think you’ll be

Where do you hope to be

Where do you expect to be

Where do you need to be

Where do you want to be, when our world comes to its end?

Defensa propia

As my world
Comes crashing down
I’m dancing
Freaking out
Deaf, dumb, and blind

¿Qué hay de malo en detenerse a no sentir? Las letras que no quieres terminan siendo para cualquiera que las quiera aunque así no valgan nada: te extraño. El mundo se nos muere de a poquitos y tú sigues sin permitirme amarte. El mundo se derrumba y se nos va; no a ti, ni a mí, sino a todos, ¿qué sentido tiene entonces escuchar a la razón? ¿Qué de importante tiene la dignidad, el respeto, la madurez o el control cuando se ama en un mundo que agoniza? Cuando se ama sin tiempo y sin por qué y sin nada más que tu ausencia desgraciada que no merece nada de tanto que duele y que persiste. Decir te amos nunca libres de este miedo de mierda a que la ausencia sea aún más intensa, más distante, más cruel y más todo. Amar sin tenerte nunca y amar sin dejar jamás de hacerlo. Amar y perder todo lo que me hace funcionar entre personas que me absorben, que me lastiman, que me aburren y que no entiendo ni quiero entender. A lo mejor por eso te amo así, por verme reducida a instintos que nada tienen que ver con nuestra especie a ratos nauseabunda, a ratos inocente, y a ratitos hermosa.

Dreamers, they never learn. Te extraño tanto y nunca vas a entender mi manera de extrañarte. Te extraño tanto que no me atrevo ni a decirte que te quiero; que no necesito ni hospitales ni medicamentos ni electrochoques ni doctores ni nada. Ni siquiera a ti diciéndome otra vez que lo que yo llamo amor es obsesión. Ni siquiera a mis fantasías respondiéndote que mejor me digas que todo fue un sueño.

Cuando los odios andan suelos, uno ama en defensa propia. Te amo siempre aunque no te sirva nunca de nada. Aunque pienses que cien personas más te aman igual (o mejor). Aunque no lo entiendas. Aunque no te importe. Aunque no lo quieras. Aunque no lo sientas. Aunque no me creas. Te amo sin espacio, sin sentido y sin dimensión. Te amo como nadie ha sido amado antes.

Te amo siempre, pero te amo sin tiempo.

Te amo sin fin, pero te amo sin tiempo.

Te amo eternamente, pero te amo sin tiempo.

Te amo sin tiempo aunque el tiempo no deje nunca de ser el tiempo.

Elektrokrampftherapie

There is no shame in depression

nor in tears

or in anxiety

or in tachypsychia

or in pain

or in hopelessness

or in sadness

or in loneliness

or in wrongly believing that death could fix it all.

There is no shame in being different

nor in feeling too much

or in missing

or in being left behind

or in crying so much, your skin burns.

There is no shame in the tiredness of others,

however, there should be shame in apathy

and in arrogance

and in cruelty

and in stigma

and in the dumb ignorant prevailing believe that a depressed person is depressed by choice.

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